sábado, 28 de junio de 2014

"La Espera - Historias del Baguazo" por primera vez en una facultad de periodismo (Fotos)

Estas fotos se tomaron en la reproducción del documental "La Espera-Historias del Baguazo", el miércoles 25 de junio en la Universidad Jaime Bausate y Meza. 

El evento contó con la participación de decenas de estudiantes y público en general, quienes escucharon por primera vez en una facultad de periodismo los comentarios de Fernando Vílchez, el director del revelador mediometraje que narra desde otra perspectiva los incidentes de "La Curva del Diablo", donde el 5 de junio del 2009 fallecieron 23 civiles y 10 policías por uno de los conflictos sociales más sangrientos de los últimos tiempos en Perú. 

Además de Vílchez, estuvo en la conferencia Elizabeth Prado, que también aportó contando su experiencia como periodista que cubrió la noticia para el diario La República. 











Renzo F. 

jueves, 26 de junio de 2014

COMENTARIO SOBRE "LA ESPERA-HISTORIAS DEL BAGUAZO"

 'La Espera-Historias del Baguazo' es un documental dirigido por Fernando Vílchez y un grupo de peruanos que con su trabajo nos recuerdan el viejo dicho que señala que  "un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”.

El mediometraje que se estrenó en varias salas privadas e incluso salió gratis en un diario peruano de circulación nacional cuenta sin rodeos lo que realmente ocurrió el 5 de junio en “La Curva del Diablo”, un camino en la región Amazonas (selva de Perú) que fue bloqueado durante semanas por nativos aguarunas que se negaban a permitir que en sus tierras se realizaran exploraciones mineras.

En el mencionado incidente perdieron la vida 23 policías y 10 civiles, y hasta hoy la justicia peruana tiene muchos acusados, pero ninguno político.


El trabajo de Vílchez y compañía busca justamente eso: que las personas que ven “La Espera” interpreten lo que realmente pasó y no se queden con lo que dijeron los medios de comunicación por esos días. Más sabiendo que en Perú los periódicos, televisores y radios se industrializaron a tal punto de que se habla de una “concentración de medios”.

Para algunos el documental está sesgado y se va del lado contrario al de los medios masivos: no defiende el respeto a los policías, sino respalda la rebeldía de los nativos. Para otros más politizados que objetivos es un directo ataque contra Alan García (presidente de ese entonces) y el APRA (su partido).

Lo único cierto –para no entrar en detalles y tampoco me tilden de antiaprista por las puras- es que “La Espera” nos permite ver el tema desde otra perspectiva. Una perspectiva que no es la de los medios, ni la de las exautoridades, ni de los nativos, sino la de un trabajo periodístico de varios años que implicó una investigación minuciosa e impecable.

Por primera vez, los presuntos responsables políticos como Mercedes Cabanillas (exministra del Interior), Ántero Flórez Araoz (exministro de defensa) y Yehude Simon (exprimer ministro) responden en exclusiva a las preguntas sobre el incidente.

Como es de esperarse nadie admite culpas, pero su “lavada de manos” es tan evidente que al final de ver el trabajo al menos algo de culpabilidad les vas encontrar.

Otro plus’ de la obra de Vílchez son los testimonios de los nativos que estuvieron en “La Curva del Diablo”, versiones que nunca antes se escucharon, menos en Lima y el extranjero.

Hasta antes de ver “La Espera” muchos pensarán que los familiares de los policías caídos culpan de la tragedia a los “sanguinarios” aguarunas, pero sucede todo lo contrario. Al menos en la mayoría de los casos los deudos sostienen que la responsabilidad es más de los políticos y de los altos mandos policiales.

Finalmente, antes de sugerirles que vean ahora mismo tremendo producto que nos hizo Fernando Vílchez, los exhorto a que lo compartan con amigos y familiares.

El mismo Fernando confesó anoche en una conferencia que él mismo lo llevó a Polvos Azules y lo subió a youtube para que nadie se lo pierda. Nadie, tampoco tú. 




Renzo F. 

miércoles, 18 de junio de 2014

Perfil que debe tener un Practicante de Periodismo


En este espacio suelo hablar de mi experiencia personal, es por ello que ahora ahondaré un poco en el ámbito profesional.

Son muchos amigos los que me preguntan a diario qué es lo que deben hacer para conseguir una práctica pre o profesional en periodismo. Tal vez para ellos no tenga una solución certera, pero aquí les dejo algo por si en algún momento chuntan una practiquita en algún medio de comunicación. 

-          - Lo de los valores son esenciales. Recurre a la puntualidad, a la solidaridad y sobre todo –como en todo trabajo- a la responsabilidad.
-         
      - Escucha muchísimo y nunca olvides que las personas que te rodean están contribuyendo a formar un monstruo dentro de ti. Tu redacción o expresión será cuestionada al principio y depende de ti mejorar o mantenerte como un aprendiz. 

-          - Si tienes algo que reprochar hazlo alturadamente, siempre con respeto. Recuerda que si bien tienes un menor rango en la empresa para la que trabajas, tu opinión es siempre valiosa.

-          -  Involúcrate en otros temas y ramas. Masifica tu trabajo y que tu aporte se extienda más allá de tu área.     Ojo, tampoco opaques al resto, pues sino tendrás problemas y te ganarás anticuerpos que podrían pasarte factura.

-          - Aplica el “yo puedo”, pero nuevamente de manera sutil y analizando bien el contexto de la situación. 

      - Recuerda que un periodista debe estar listo siempre para los nuevos retos. No huyas. 
      - Llama por teléfono sin temor alguno al momento de las entrevistas. 

      - En cada comisión trata de intervenir con periodicidad para que el resto vaya sabiendo que estás ya en la cancha y vayan conociendo tus capacidades. 

      - Busca nutrir siempre tu directorio telefónico, pues será vital para toda tu profesión. Un periodista sin contactos no es del todo competitivo. 

-          -  No pienses en un ascenso. La práctica pre o profesional es para culminar tu proceso de formación

-          - Conversa mucho con tus tutores, ellos tienen más experiencia y hay que aprovechar sus "tips". 

Tal vez cuando apliques todos estos parámetros sentirás que las aulas universitarias ya no son para ti. Tranquilos, es solo cuestión de tiempo el ansiado cartón.



Renzo F. 

martes, 1 de abril de 2014

CONVERSACIONES CON LA VIDA: 39 SEMANAS PARA SER PADRE



Era una de las últimas mañanas dominicales de la última quincena del año.
Ese día me levanté con una sola consigna en la mente: la prueba de embarazo.
No le di posibilidad de réplica ni reproche a mi pareja y ni bien puse los pies sobre el suelo los metí dentro de unas zapatillas y a paso rápido moví el cuerpo y los nervios hacia la farmacia.
Si el camino de ida fue largo, el camino de regreso lo fue el doble.

-         Ahora o nunca, no podré esperar hasta después de año nuevo.

Con su mirada me bastó para saber que al menos está vez me había salido con la mía.

Mientras la prueba determinaba si era positiva o negativa pasé por el baño previa escala en la cocina.

-         ¡Oh my god!, dijo ella mientras me mostraba su mejor sonrisa y su más tierna lágrima.

No necesitaba más. Sería papá en menos de nueve meses y si mi vida ya no había cambiado en esos segundos lo comenzaría a hacer en los próximos.

Y así fue. Aquella mañana estuvimos confundidos y al mismo tiempo seguros. Algo contrariados sobre cómo haríamos en adelante y bastante convencidos del amor que nos teníamos para salir a la cancha en busca de cualquier sueño.

Lloramos, reímos, volvimos a llorar, volvimos a reír y decidimos que en adelante tendríamos que estar más juntos que siempre.

Este no era un error, sino un acierto que Dios nos había enviado…

Sí, eramos nuevos en esto, pero la experiencia llegaría con el tiempo… 

El temor a fracasar lo hubiese tenido a los 22  o a los 50. Podía dudarlo todo, menos que ella más yo éramos un bebé que venía en camino y por el que teníamos que luchar.  

Continuaremos... 

(Renzo F.)

viernes, 6 de septiembre de 2013

FÚTBOL EN LA SALITA VERDE

La tele de la salita verde estaba prendida desde horas antes, como para no perdernos incidencia alguna de los partidos de antesala. Eso no quiere decir que el de Perú haya sido el cotejo de fondo en la programación, pero sí el más importante para nuestros corazones.

El Tío Luiggi hacía siempre las de dueño de casa. Tal vez por su imponente voz o quien sabe, por siempre tener en la mano el vaso de ron más cargado de la reunión.

La abuela Carmen estaba a su lado, con una escala menos en dósis de licor, pero al día en los cigarrillos.

Papá siempre llegaba en taxi minutos antes del partido, para no perdérselo de ninguna manera y compartir el momento con tres latitas de Brahma.

Por su parte, Quito estaba bien sentado como casi todo el día, con las sandalias negras que no contrastaban para nada con sus medias blancas. Él ya se había servido un vaso de ron sin que necesariamente se lo hayan ofrecido. Era conchudo, pero al fin y al cabo uno de los más queridos.

Robert también venía para esas ocasiones especiales. Siempre para ponerle el toque histórico de Perú en los mundiales y renovar la ilusión contando hazañas pasadas.

Ahí estaba yo, en algún rincón, con una decena de años, esperando que se me pregunte algo sobre estadística o últimos fichajes del mercado futbolero.

La Tía Claudia, Mellisa y el resto venían de vez en cuando, pero siempre dispuestos a prolongar su estadía hasta más allá de los noventa minutos.

Cuando el estadio comenzaba a cantar el himno nosotros no seguíamos el ritmo con nuestra voces, pero le dábamos compás en nuestro corazones.

Con el pitazo inicial comenzaba una jornada emocionante, esperando siempre el gol a favor antes que la anotación en contra.

Recuerdo que fueron más goles en contra que a favor, pero también más jornadas para compartir que para no hacerlo.

Perú casi nunca ganaba, y si lo hacía era al fin y al cabo una excusa para alargar aún más la noche familiar. 

Ganara o perdiera, nosotros estaríamos ahí la próxima vez, al pie del cañón, como para demostrar que nuestro amor por los colores era a prueba de descalificaciones a lo mundiales.

Nunca faltaba el lamento post partido que reclamaba un gol no anotado o un pase mal dado. En ese momento todos dejábamos de ser hinchas y nos poníamos el traje de técnicos.

Con el pasar de los años esas costumbres se fueron perdiendo...

La abuela Carmen partió a terreno celestial con la promesa de interceder no solo por los sueños de nuestra selección, sino por la unión y felicidad de nuestra fam
ilia.

Quito se embarcó a Norteamérica con un maletín lleno de sueños y con  boleto de retorno una vez cada diez años.

Mi padre se volvió a casar y ahora prefiere ver los partidos con su mujer, mismo jubilado.

El Tío Robert le ha encontrado el gusto al fútbol viéndolo por partes, pues sus obligaciones le impiden sentarse a verlo noventa minutos.

Pero ahí sigue el Tío Luiggi, atrincherado en el sofá, no solo viendo fútbol, sino beisbol, basket, voley o lo que transmita la televisión. Siempre con una dósis y un cuarto de ron, dos hielos, Coca Cola, medio limón, dos cajetillas grandes de cigarros y una sonrisa para no olvidar lo inolvidable.

Dichosos los tiempos que no volverán...

Metafórico Intenso, el Autor - Renzo F. 


martes, 19 de marzo de 2013

BUENAS PRÁCTICAS: RECICLAJE

Desde hace algún tiempo tomo más agua que camello recién llegado del desierto.
Por ello pensé hace un mes: si mi organismo necesita el agua de las botellas para alimentarse, hay gente que necesita las botellas de agua para alimentar su organismo.

De esa manera fue que  instalé una bolsa en mi cuarto, y le habilité un espacio a los desperdicios plásticos y chapas que si bien no me servían a mí le podían servir a otros.

Desde entonces busqué a quien donarle esto y averigué que en Surco, mi comunidad, el municipio local habilitó hace algún tiempo un programa de recolección de material reciclable en varias zonas. Por mi casa pasan todos los martes a las 7:30 de la mañana y recogen de distintas casas empadronadas este material que según comentan son entregados a organizaciones que ayudan a las personas.

Sin embargo, en el camino descubrí algo no tan alentador como lo que escribí en el párrafo anterior: 
Los recicladores que husmean cada noche entre los desechos que los vecinos dejan afuera de sus casas para que los recoja en camión de la basura ya no encuentran el material reciclable que antes encontraban, pues gran parte de la población ya se empadronó con el municipio.

No sé si el programa del municipio de Surco quiera erradicar a los recicladores de la zona o si simplemente lo hacen por tema de orden. Pero hay una realidad muy cierta: esta gente que rebusca entre nuestra basura buscando algo útil es evidentemente perjudicada por este programa.

Me di cuenta que no puedo modificar ni abolir el programa de reciclaje de la municipalidad, pero eso no implica que no soy libre de darle mis desechos reciclables a quienes yo quiera

Fue así que esta noche mientras venía comiendo por la calle vi una realidad que en realidad siempre estuvo ahí: un joven que buscaba poste por poste, bolsa por bolsa y jardín por jardín algo que le pudiera servir para venderlo al mejor postor. Caminé unos cicnuenta metros hasta la puerta de mi casa y  decidí entregarle a él y solo a él lo que con tanto empeño había juntado.

Cincuenta botellas de agua que me habían costado en total -cuando estaban llenas-  aproximadamente 50 soles no se comparó en nada al precio de la sonrisa de aquel reciclador:

- Toma, junté esto para tí, le dije
Me miró con extrañeza, tal vez pensando que yo era alguien asociado al serenazgo que de vez en cuando los jode por su trabajo
- Tranquilo, son más o menos cincuenta botellas de plástico que junté para alguno de ustedes, agregué. 
- Dios te bendiga, hermano, respondió.

Y como pocas veces en mi vida sentí que Dios me bendijo.
Y es que me demostró que invertir dinero, tiempo y dedicación no importa si esto será retribuído por alguien que no tiene las mismas oportunidades que tú, que tiene una historia distinta, más difícil, y tal vez más dura y sacrificada.

Consejo de amigos:
Reciclen y denle todo lo que junten a quienes ustedes quieran: programas municipales, recicladores, niños, jóvenes o ancianos. Pero reciclen y verán que también reciclarán su alma, sus fuerzas y sus ganas a cambio de la la sonrisa de un pobre que te marcará y animará a hacer el bien para siempre.

Dios los bendiga a ustedes también.

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F.

(Foto referencial)




martes, 19 de febrero de 2013

YO Y EL FENÓMENO DEL NIÑO DEL 98



 Y así comienza una historia más, una experiencia más en los archivos con olor a nostalgia. Y es que cada vez que recuerdo algo de lo mucho que he vivido con mi viejo se me eriza la piel hasta más no poder y sonrío. Sonrío como sé que él lo haría.

Transcurría, si no me equivoco, enero de 1998 cuando Lima y el Callao se inundaban con las intensas lluvias de verano inusuales por el Fenómeno del Niño.

Aquella mañana de domingo despertamos casi todos a la misma hora, a las 9:30.
Como cada siete días, el niño de 7 años que algún día fui, iba en busca de papá para comprar, preparar y comer el desayuno.

Las reglas que mi viejo había puesto en casa consistían en que los domingos nos turnaríamos para ir a comprar: un domingo él, otro mi hermano Félix y el siguiente domingo yo..

Ese domingo me correspondía ir a mí. Ni la intolerante que lluvia que mojó Lima y el Callao fue excusa para que no cumpliera con las reglas...

Papá alistó para mí un traje confeccionado con bolsas negras, esas que son de basura y que, según él, eran también a prueba de lluvias.

De esa manera luego de unos 20 minutos entallándome el nuevo invento salí de casa con destino a la panadería a comprar el pan francés que tanto nos gustaba.

Llegué a la panadería lleno de bolsas y todos me miraban, no sé si por el traje de bolsas o porque era el más hábil. Debe haber sido por lo primero.

Luego continué mi camino hacia el mercado de La Punta, donde uno hasta ahora se encuentra con gente conocida, para comprar atún, paltas, jamón, queso, tamales y esas cosas que mi viejo nos preparaba los domingos.

Las miradas de todos seguían encima de mí. Sí, con el ridículo, pero también eficaz traje de bolsas de basura.

No habré demorado ni media hora en cumplir todo el itinerario fuera de casa cuando volví y Félix y mi viejo me esperaban para comenzar con la elaboración.

Mi viejo no era tan bueno en la cocina, pero ni eso le impedía innovar y hacer nuevas cosas que uno podía comer. El pan con palta y atún que preparaba era tan delicioso que ya me dieron ganas de comerme uno.

Siempre en la mesita redonda de comedor de diario...
Siempre los tres: Papá, Félix y yo...
Siempre, todos esos domingos con el mismo itinerario...
Siempre, las suficiente veces como para tenerlo grabado en el corazón... 

Oye, viejo...

Me regalaste una infancia linda que nada pudo romper por más que en algunas ocasiones haya parecido que se destruía a pedazos.

Me diste lo que más valoro: los recuerdos, las experiencias y las lecciones, además de los barquitos de tecnopor, las hamburguesas de lunes, miércoles y viernes; las propinas, los desayunos, los cuentos sobre Miguel Grau y Francisco Bolognesi, los partidos de Nintendo 64 y lo más importante: tu compañía. 

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F. 

(Foto Referencial)

viernes, 21 de diciembre de 2012

RECUERDOS DE NAVIDAD: PARTE I

Cuando yo era un niño, en Navidad íbamos con mi hermano y mis padres un año a la casa de los abuelos paternos y otro al de los maternos.

En la casa de la abuela Margot -la mamá de mi papá- estaba el nacimiento más alucinante que ví de niño y que hasta hoy recuerdo. En la estructura de dicho nacimiento se veía todo el amor de la abuela por nosotros, todo el cuidado que le daba a sus adornos durante todo el año y todo el trabajo que le había costado armarlo.

Frente a ese nacimiento fueron mis primeras lecciones de oratoria, cuando por pedido de la abuela, cada uno de los nietos expresábamos nuestro sentir al niño Jesús y saludábamos su nacimiento llegada las doce para después abrir los regalos. En cuestión de regalos la abuela no se olvidaba de nadie: al igual que el los cumpleaños, nunca nadie se quedaba al menos sin un saludo telefónico.

Y es que lo tenía todo tan organizado: Los cumpleaños de la familia en una agenda y por Navidad un tierno y fraterno saludo con rpresente incluído.

Fueron Navidades más inolvidables que olvidables, que me hicieron sentir que tenía una hermosa familia a pesar de todo.

Nos juntábamos los cuatro hijos de papá: Mario, Fiorella, Félix y yo, que por cuestiones de ingratitud de mi padre, que hoy no pienso juzgar, nos veíamos cada dos meses.

El tío Dani y sus cosquillas, los primos, la seriedad del abuelo que yace en el albergue celestial acompañado casi siempre de una Coca Cola Ligth que le endulzaba los gestos. Todo, pero todo.

Hoy es distinto: El maldito alzheimer de la abuela y la partida inesperada del abuelo cambiaron todo. Ahora nos queremos, pero la Navidad ya no es como antes. Ya no siempre nos juntamos para recibir la medianoche y menos para hablar con la abuela sobre el niño Jesús, pues la enfermedad se llevó hasta su voz.

Papá, por cuestiones de amor o qué se yo, aumentó los nombres en su agenda devisitas en Nochebuena y tiene otras prioridades que tal vez habrían sido juzgables hace algunos años, pero hoy ya no por cuestión de madurez e independencia.

Fiore y Mario estarán en El Olivar, donde he sido cordialmente invitado y espero llegar en algún momento de la madrugada

Félix tal vez irá donde yo vaya, como casi siempre.

Me imagino que los tíos y los primos la pasarán en sus casas.

Yo la pasaré donde el corazón se sienta mejor.

¿Y el abuelo y la abuela?
El abuelo le mandará un beso desde el cielo a la abuela llegada la medianoche...
Y la abuela, en sus sueños, corresponderá al beso de su cholito qy lo complementará con alguna frase amor con esa voz que yo he olvidado y que en noches como esta me empeño en recordar sin lograrlo...

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F.



jueves, 6 de diciembre de 2012

MI EQUIPO DE BARRIO: PARTE XIII - CAPÍTULO FINAL

Casi diez años después del inicio logramos el trofeo que nos faltaba y demostramos que los subtítulos no quedan bien en casa de Coco, donde siempre esperaron la copa del campeón y hoy la tienen.

Tenía pendiente esta entrada, tenía pendiente el final.
Es que sí, este es el final. No sé si el final de la historia, pero si tal vez mi final en ella.
El tiempo no es el mismo y los sueños son distintos e incluyen distancia en kilómetros.

Comenzemos entonces con el que podría ser el capítulo final...

Ahi estaban algunos de los fundadores de esto: Giuseppi, Coco y Javo en cancha. Los dos primeros, artífices de las primeras camisetas que fueron dibujadas en un papel arrugado. Fueron las más feas de la historia, pero las de mayor significado por cuestiones de memoria.

Ahí estaban también los demás: Loba, Javier Bardellini, Diego, Miguel, Jóse, Yandir, Yordy, Mingo, Daniel Vera y el gran Jesús Palacios, quien a pesar de no estar en la nómina por un tema de reglamento, nos acompañó y se ha ganado un lugar en este recuerdo.

En tribuna estaban -como siempre- Fiorella y Leo, a quienes el equipo unió en un comienzo gracias a la amistad, y hoy esa unión  tiene final feliz.

Estaba la mamá de Miguel, saludándome de una de las formas más gentiles que he visto en mi vida.

Estaban los padres de Giuseppi, fiel a su estilo de acompañar a su hijo y si no está él, acompañar al equipo simplemente.

También vi a Pedro, a su esposa e hija. Al verlos recordé cuando en un campeonato pasado el partido terminó en gresca y el limó los puños y ella las uñas en la cara de un rival para cobrar venganza por un codazo a Giuseppi.

 Estuvieron Kimberly, Otilia, como en los viejos tiempos, y Doña Eda, la precursora de nuestro capitán y fundador principal: Coco.

El infaltable Cholo Marrú.
 -Cholo descuida, aún recuerdo cuando salía en short los fines de semana y te pedía un par de soles prestados, o mejor dicho, regalados. Jajaja.


Vi varias caras desconocidas -lo admito- que me gustaron ver, pero que hubiera preferido intercambiarlas por los que ya no están. Llámese Ítalo por la banda izquiera o la mamá de Loba en la primera grada, ambos hoy en tribuna celestial.

Hubiera preferido ver también a la mamá de Javo y preguntarle de una vez por todas cómo logró que su hijo tenga las manos en los pies.

 Hubiera preferido ver a Chenta, que debe estar ya en la selección nacional, pero de fullvaso.

Hubiera sido lindo ver a Alonso, quien se dedicó a estudiar cine o a Franco, que según entendí sigue por los cruceros.

Que memorable hubiera sido ver a Roger o a Rafo, quien es padre desde hace algunos meses al igual que Victor, que lo es hace ya algunos años. O a Juanito, quien debe andar contento porque su equipo, el Granada, ya juega la primera división española.

Aquella noche llegué borracho al Coliseo de La Punta. Había tomado de más, pero eso no me impidió dar la arenga post partido, ni gritar unos cuantos goles a todo pulmón. Esa noche toda la tribuna se rió de mí, de mis payasadas, pero sé también todos comprendieron que el momento era digno de celebrar y a mí, como a cualquiera le puede pasar, se me pasaron las copas.

Esta historia se lleva tal vez los mejores recuerdos de mi infancia y adolescencia.
Se lleva mi primera borrachera, mis primeras lecciones de fumador cuando "golpeaba" el cigarrillo con los puños.

Se lleva también las corbatas, sacos y pantalones que conseguíamos para que nadie falte en los quinceañeros, la red organizada de falsificación de pases y la especialidad de Rafo y Trakina: el sanguchito a la quinceañera.

Se van también las batallas del Regatas, el incidente de la fiesta en el Gimnasio Vasco, la primera cholo cueva en la cuadra 9 de Grau y los viajes al sur.

Despido también a los arcos del Malecón Pardo -que eran una invitación clara al padecimiento de tétano- el olor a orín de la rampa, las cremoladas del SiCotito y todos nuestros nombres sobre la banca grabados con plumón indeleble.

Esta historia se lleva las reuniones en el cuadrado de la casa de Koki, las banquitas del parque cuando la plata no alcanzaba para alquilar la cancha del coliseo, las guerras de carnavales, los juegos de policías y ladrones y muchísimo más.

Continuaría con esto, pero a nadie le gusta llorar en el final.
Todos merecemos guardar nuestros mejores recuerdos con la cara limpia y con una sonrisa perpetua.

Yo no sé si el próximo campeonato resista sin verlos, resista sin gritar los goles o aguante sin firmar las planillas. Pero si sé que ustedes ya se ganaron mi corazón, ya se ganaron mi memoria y ya ganamos lo que buscamos durante una década: ser campeones de la Copa La Punta.

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F.




domingo, 25 de noviembre de 2012

5 y 35: LOS VEINTIUNO DEL AUTOR


25 de noviembre de 1991, cinco y treinta y cinco de la tarde, en la desaparecida Clínica Italiana -en honor a mi apellido-, tengo entendido que con el pediatra que trajo a más de un Figallo al mundo es que nació el segundo hijo de Rocío Arbaiza y el cuarto y último -según sondeos- de Mario Figallo. (Es broma, viejo. Lo sabes).

Desde ahi vivo agradecido porque la vida me dio una escena especial para el crecimiento como es La Punta...
Desde ahí ando contento, por la numerosa familia: mis tíos y primos Carreras, que sin qué yo lleve el apellido por cuestiones de inscripción me trataron cómo uno más.
Ando contento de ser Figallo, último producto de Mario, mi padre, a quien le dediqué innumerables entradas en este blog.
Ando contento de ser hermano de Félix, de la misma manera como lo soy de Fiorella, Mario Nicole y Alejandro.
Y es que mi familia -siempre lo dije- es tal vez algo disfuncional, algo parecida al título de la película "Los tuyos, los míos y los nuestros", pero al fin y al cabo, al igual que todo,perfecta.

Mi familia es perfecta porque...
Porque si no hubiera sido por las lecciones de mamá, tal vez estaría dedicándole mi vida a los números, en vez de invertir mi tiempo narrando experiencias.
Porque si no hubiera sido la más grande y última apuesta de papá, tal vez le hubiera dedicado mi vida a la calle más de lo debido.
Porque si no hubiera tenido a mi tía Claudia, la engreidora de mis destierros, hubiera dormido en la calle más veces de las que suelo contar.
Porque si no hubiera tenido a Carmen y Raquel, tal vez hubiera muerto de la pena.
Porque los ojos de Margarita son tan perfectos como mi familia. 
Porque si no hubiera tenido a Quito como tío, no hubiera sentido lo que se siente cuando tu tío es al mismo tiempo tu padre, tu hermano y sobretodo tu amigo.
Porque si no hubiera sido por Félix, tal vez hubiera crecido en un cuarto solo en los últimos veintiún años, pero no hubiera tenido el compañero que gané con él desde mis inicios.
Porque si no hubiera sido por Fiorella y por Nicole, no sabría que a las mujeres se le repetan, uno de los motivos, porque uno tiene hermanas.
Porque si no hubiera sido por Marito, no recordaría tan bellas visitas bimensuales en las que papá nos programaba a los cuatro hijos en El Olivar.

Mis amigos son perfectos...
Porque si no hubiera sido por Carlos Tello, no hubiera aprendido a ordenar mis ideas ni a transmitir mis pensamientos de una forma alturada.
Porque si no hubiera sido por Johanna Gutiérrez, nunca habría tenido una amiga varios años mayor que yo, pero adoctrinadora de mis propios pensamientos.
Porque si no hubiera sido por Jorge Gonzáles, nunca hubiera vivido mi historia favorita: la de mi equipo de barrio.
Porque si no hubiera sido por Nazareth Távara no me hubiera sentido tan patán una vez por semana.
Porque si no hubiera sido por Julio César Ñiquen, no hubiera sentido que hay gente que me estima a pesar de las distancias. 
Porque si no hubiera sido por Luis Ascama no tendría un amigo adventista y menos al mejor editor del planeta tierra.
Porque si no hubiera sido por Gim Grimaldo Pino Alarcón -no podía evitarlo, jeje- no me la hubiera creído ni tomado tan en serio esto de hacer un diario joven.
Porque si no hubiera sido por Lenin Castillo sería más intolerante a responder preguntas a las dos de las madrugada.
Porque si no hubiera sido por Luis Retuerto, no recibiría unas visitas sorpresivas los domingos en La Punta.
Porque si no hubiera sido por Jaime Urbina, habría perdido mi tiempo en las esquinas en lugar de hablar de temas de interés en tiempos de mi independencia.
Porque si no hubiera sido por Marvin Huarac no tendría con quién debatir sobre todo, siempre llegando a la misma conclusión de que es un imbécil, pero que lo quiero más que a muchos.
Porque si no hubiera sido por Fernando García, tal vez nunca hubiera creído que existe alguien más gracioso que yo cuando se trata de hacerlas reír.
Porque si no hubiera sido por Jaime Alvarado no existiría mi primer incursión política: Avanza Bausate.
Porque si no hubiera sido por Franco Gómez también hubiera dormido varias veces más en la calle. 
Porque si no hubiera sido por Carlos Arrieta, el hígado no extrañaría esos rones de viernes.
Por que si no hubiera sido por Enrique y Gianfranco Arce, tal vez nunca hubiera tenido esos amigos de infancia que hoy extraño tanto.
Y hay más de mil razones y personas, pero las líneas no me alcanzan...

Mis amores fueron perfectos...
Porque si bien no pondré ningún nombre, creo que me hicieron un poco menos insensible y me nutrieron de cursilería y romanticismos, incluso a veces en tiempos de cólera.

Mis experiencias fueron perfectas...
Porque sino no recordaría hasta ahora los barquitos de tecnopor de papá.
No recordaría los domingos de pan con palta, los sábados de super nintento y los lunes de colegio.
Porque si no fuera por Lucy y Esther, tal vez nunca hubiera dicho esa frase tan linda como es decir "esa mujer me crió".
Porque si no hubiera sido por los estadios donde jugaba Municipal, nunca hubiera descubierto el verdadero amor.
Porque si no hubiera sido por los likes la tía que yo siento prima, Melissa Carreras, tal vez no hubiera seguido escribiendo y compartiendo estas cosas. 
Y porque si no creyera que mis experiencias fueron perfectas, no los tendría más de un año contándoles la experiencia del autor...

Gracias a las personas que me saludaron hoy por mis veintiún años. Cada uno de ustedes goza de un espacio en mi corazón. 

Metafórico Intenso. El Autor 
Renzo Enrique Figallo Arbaiza
25/11/1991 - Hasta que Dios me lo permita.




jueves, 15 de noviembre de 2012

DIOS NO ES DEL MUNI

- En el asilo Canevaro hoy dejaron la puerta abierta y hasta nos dieron las llaves para regresar de madrugada, bromeaban unos ancianos en la tribuna antes el partido de Municipal frente a Alianza Cristiana de Iquitos, válido por la Etapa Nacional de la Copa Perú 2012.

Tal vez bromeaba pensando en que Dios se pondría al fín la camiseta del Muni y nos daría la mano para remontar un 2 - 0 en el partido de ida en Iquitos.

La Banda del Basurero hacía lo propio, desatando la fiesta media hora antes de que inicie el juego. Alentando como siempre y como nunca al mismo tiempo, con caras arrugadas y caras nuevas, con sueños cercanos al nicho y sueños cercanos al masoquismo de seguir alentando pase lo que pase.

Ahí estaba Felix Paz y sus Locos de Siempre, haciendo una cobertura notable como cada partido de la franja.
Ahi estaba Lalo Maradona, contando las aventuras por la selva.
Estaba el Chino Ataque, algo angustiado, pero confiado al fín y al cabo.
José Giacomotti y su mirada ida por momentos, El Chino Percy y su aliento incansable que lo convierte en fanático en cada estadio.
Estaba El Chorri, batuteando al principio, desahuevando a la gente antes del partido, incitando al aliento e insultando una y otra vez a los jugadores del equipo visitante mientras hacían el calentamiento.

Muni salió al campo a matar, como siempre, pero a sufrir, como siempre también.
Los selváticos se adelantaron en el marcador y prolongaron la agonía de los asistentes.
Luego, Municipal falló frente al arco innumerables veces, pero logró hacer tres goles, quedando como resultado final 3 - 1.

Se quedó a un gol de la ansiada clasificación, a un grito de la felicidad y a un año más de cumplir el objetivo: volver a la primera división.

La unión del equipo se notó de principio a fin. Lo dejaron todo y más. Hasta las lágrimas se acabaron.
Pero bueno, esto es fútbol, lamentablemente.
Esto es futbol y siempre sufre el que no merece sufrir, siempre muere el que no debe morir.

Al principio, con la cabeza caliente me sentí mal, pero después, ya con la cabeza fría se me vino abajo el mundo.

Un año sin verte querida franja y un año más buscando el retorno.
Si bien siempre dije que te seguiría asi juegues en la pista y lo reafirmo, eso no implica lo pésimo que me siento hoy, el vacío que en algún momento llenaste y el sin sabor de esta injusta derrota.

Tal vez muchos de los viejos que bromeaban con lo del Asilo Canevaro, el próximo año ya habrán pasado a mejor vida y habrán llevado nuestras peticiones a tribuna celestial, donde parece que necesitan más abogados de esta causa, ya que Dios ayer me demostró que al menos del Muni no es.

Y es que si fuera del Muni no nos daría la felicidad por cucharaditas.
Y es que si fuera del Muni no nos llevaría a la gloria para luego expulsarno de ella.

El próximo año te seguiré nuevamente, y prometo que lo haré más que este año.
Yo no sé si volveremos, Muni, pero si sé que lucharemos, y como mierda, Muni, como mierda. 

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F. 





sábado, 27 de octubre de 2012

OCTUBRE 27: Y DESDE ESE MOMENTO SE HIZO MÁS DIFÍCIL LLORAR

Debo admitir que escribirle a mi abuela Raquel me sigue pareciendo complicado.
Y es que no es fácil querer tanto a alguien que ya no está.
Y es que no es fácil sentir tan abuela a la que fue tu bisabuela.

Consentidora como ella sola. Nadie, pero nadie podía gritarnos en su delante por más mala crianza que se cometiera. - Ya comprendo como muchas veces nos aprovechamos con los primos para jalarle la almohada al tío Luiggi mientras dormía. ¿Valientes no?-.

Consejera también, aunque bastante conservadora. Recuerdo cuando llegaron mis primeras dolencias de amor, o mejor dicho desamor. Trataba de hacerme pensar igual que ella y como siempre me negaba, se le hizo costumbre sugererirme siempre lo mismo:
- Visita a un cura, decía como si uno fuera un fenómeno.

Entretenida, sí. Es que me hizo adicto a las telenovelas mexicanas.
La Usurpadora, Abrázame muy fuerte, Entre el Amor y el Odio, todas las de Thalía y así sucesivamente.
Siempre en el sofá verde, después de almuerzo, de dos a cinco y media, hasta que comenzaba "El Chavo del Ocho" y ella prefería su caminata diaria, bastón en mano, con previa escala en la Iglesia.

Las monedas de cinco soles. Recuerdo hasta ahora que mi principal virtud para pedir propinas de niño era la insistencia. Era capaz de insistir durante horas por una que otra moneda, hasta que la abuela Raquel cayera redondita encantada por mis besos post propina.

No hubo cumpleaños que no se celebrara en la casa de la cuadra dos de Medina en La Punta, Callao.
Las riendas de la unión familiar las llevaba ella. Todos, pero absolutamente todos acudían cuando ella así lo quería.

Los más triste fue cuando murió Carmen, su hija, mi abuela y al mismo tiempo mi madre.
Tratabas de ser fuerte o al menos más fuerte que yo.
No olvido cuando me dijiste que a partir de ese momento tú serías mi abuela.
Y así fue Raquelita, fuiste mi abuela, mi amiga y por orden tuya el día no podía terminar sin que pasara a verte siquiera cinco minutos.

Bueno, pasar a verte cuando vivía con papá en la cuatro de Saenz Peña, cruzando el parque.
Porque con el tiempo me mudé a tu casa. Bueno, en realidad me mudaste porque no tenía a donde ir.
Con papá en Arequipa, mamá en Surco y mis sueños en La Punta, no podía irme y menos me dejarías ir.

Esos fueron los últimos años, los que recuerdo con mayor claridad y que hasta hoy me roban sonrisas.
La tía Claudia me despertaba para ir al colegio y cuando yo salía de la ducha tú ya estabas despierta también por si se me ofrecía algo.

Y una noche, te fuiste.
Fue inesperado, como con la abuela Carmen.
Tengo la imagen grabada de la ambulancia en la que subí para llevarte a la San Gabriel.
Rezé todo lo equivalente a la noches que no había rezado.  Pero no fue suficiente.

No fue suficiente como para que te dieran una prórroga y vieras cumplir algunos sueños más que me hubieran gustado compartir contigo.

Desde entónces todo es diferente
Mi vida ha cambiado, el contexto también.
Estoy a kilómetros de tu casa de la cuadra dos de Medina.
A kilómetros del sofá verde.
A kilómetros de la mesa servida para el almuerzo.

Pero muy cerca a tu mano arrugada que esa noche apretó la mía y me dijo algo que lo he tenido siempre presente.

- No llores, hijito. No llores. 

Y desde ese momento se hizo más difícil llorar.

Feliz cumpleaños, abuela Raquel. Te amo con todas mis fuerzas. 

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F. 

La abuela Raquel, la abuela Carmen y mis tíos Roberto, Carlos, Luiggi y Coco. Imborrables momentos.











miércoles, 19 de septiembre de 2012

MARGARITA

Estaba en clase de inglés del otro lado de la ciudad cuando recordé que era el cumpleaños de Margarita.
Apelé a mi clásica habilidad para distraerme, saque mi blackberry, y comencé a escribir todo lo que le diría si la tuviese al frente.
Aquí te lo dejo, reina...

No sé si me escuchas...
No sé si tienes la necesidad de algo decir...
Solo sé que eres una protagonista más en mis luchas....
Solo sé que lo que más pido es que sigas aquí...

Margarita es la madre de mi padre, es mi abuela.

Su herramienta principal es la sonrisa y es imposible no devolverle una cuando ella te la comparte.

Margarita tiene arrugas producto de su edad, pero sus manos son más suaves que las de cualquier jovencita que me haya robado el corazón en el pasado. 

Su pelo blanco es la evidencia de  los años que pasaron sobre ella y el brillo sobre sus ojos agua marina son un claro ejemplo que por mas que  pase el tiempo, la felicidad puede volverse cosa de todos los dias.

Y es que me consta que Margarita es feliz a cada instante, pues a pesar de convivir con ese maldito alzheimer que le arrebató el habla desde hace mucho, la habilidad y nobleza en sus gestos me hacen saber cuando está bien y cuando no tan bien. Y es que Margarita nunca esta mal, solo tiene algunas complicaciones propias de su edad, pero que al fin y al cabo vence con su herramienta antes mencionada: la sonrisa.

Sabes, Margarita, hace algún tiempo no escribo en mi blog, pero hoy merecía recordarte a la distancia.
Distancia porque las obligaciones me han negado la posibilidad de verte, más no de pensarte.

No te alcanzarían los dedos para contar cuantas veces he tratado de recordar tu voz sin éxito alguno, pues la memoria a mi también me ha comenzado a fallar hace mucho.

Perdóname, mi reina, por las veces que no exigí verte cuando era niño.
Perdóname, mi reina, por no haberte demostrado antes toda la ternura que tuve para tí desde siempre
Perdóname, mi reina, por las navidades de ausencia y por periodicidad de mi presencia.

La vida me quedará corta para demostrarte lo agradecido que estoy y el amor que te tengo. Y es que en tu vientre creció el motivo más grande que tengo para seguir.

Sé que nunca mas podrás leer esto porque el alzheimer te hizo olvidar eso también, pero concluyo tranquilo porque sé que por más mala que sea la jugada que te haya pasado la memoria, desde hace algún tiempo hasta ahora ya comenzaste a saber lo mucho que te quiero.

Te adoro, abuelita hermosa.  Felices ochenta y siete.

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F.

Escrito el 19/09/12








sábado, 25 de agosto de 2012

HOY TUVE GANAS DE ESCRIBIR...

Hoy me acuesto tranquilo, con una sonrisa que no tengo ganas de borrar y con una felicidad temporal que tiene varios motivos, pero al mismo tiempo es difícil de describir.

Y es que hace unos segundos recordé las cosas que pasaron últimamente y sentí ganas de escribir, esas ganas que si bien ya no tengo tres veces por semana como antes, me traen aqui a escribir cuando la conciencia lo solicita y sobretodo cuando el alma se siente libre.

Y aqui comienza...

Cada vez más cerca del sueño mío y de los míos. De los míos que siguen siendo míos y de los míos que ya no son míos sino del aire que preside Dios.
Si, cada vez más cerca del día de mi graduación, anhelando como siempre cumplir con ese juramento a Carmen, mi abuela, a quien le prometí licenciarme en periodismo hace más de una década y esta noche hago hincapié a esa promesa sintiendo más fuerte que nunca que más que una promesa es un compromiso conmigo mismo.

Contento, porque Quito ya es residente estadounidense y pronto lo tendremos nuevamente en Lima para revivir las amanecidas en el patio de la casa de la bisabuela Raquel hablando sobre fútbol, política, historia y anécdotas. No continúo porque debo guardar las lágrimas para el día del reencuentro.

Feliz, porque mi madre ha vuelto a ser la persona que más extrañé en los últimos años. Paciente, más tolerante, más comprensiva y sobretodo más de casa que de los encuentros de la que en unos días será su ex centro de trabajo.

Contento también por papá, porque sé que sigue disfrutando de la vida al máximo con cincuenta y cuatro noviembres en su haber. Siento que papá le dijo adiós a las depresiones, y hoy ha vuelto con el traje de mi super héroe favorito, ese que solamente puede ser él y nadie más.

Feliz por Félix, porque se que entre todos los libros de éxito que lee hay mil ideas en su cabeza que pueden hacer que nadie apueste por él, pero yo si.

Contento por la tía Claudia, porque la siento como antes, porque me sigue encantando pasar tiempo con ella y porque ya come más a la hora del almuerzo.

Feliz por mi hermana Fiorella y por mi hermano Mario, por qué si bien la ingratitud me ha llevado a saber poco de ellos, el corazón intuye que están bien y sobretodo felices.

Contento por Nicole, porque cada día es más señorita y me siento obligado a prepararla para la vida y sobretodo para que nade tranquila en un mar lleno de tiburones. A Alejandro, mi hermano menor, también. Porque sé que si bien por cuestiones de rutina no coincidimos despiertos hace cinco días, sé que sigue siendo el principal orgullo de mi mamá en la escuela y sigo soñando con que su pierna zurda nos puede dar millones a largo plazo.


Feliz en lo académico, en lo amical.
¿En lo sentimental? Jajaja, solo y eso también me hace feliz.

Contento esta noche, porque no hay mejor satisfacción que sentir que estás haciendo las cosas bien.
Feliz esta noche, porque a pesar de las caídas, las tendidas de mano, las ganancias, las pérdidas, los que llegaron y los que ya no están, sigo siendo el rey.

Hasta que la vida, Dios, las ganas, el corazón y la conciencia lo permitan. Permiso. 

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F.

















lunes, 6 de agosto de 2012

A MIS AMIGOS DE PROMOCIÓN

Anoche volví a la época de colegio, pero no en las mismas carpetas ni en el mismo local, sino con los mismos protagonistas. No todos nos reunimos, pero si los suficientes como para recordar aquellos años maravillosos que nunca han de volver, pero que al menos anoche volvieron a mi mente con cada cara, vieja hazaña o con un simple apodo.

Cuando llegué a Pamer en segundo de secundaria conocí nueva gente sin saber que este me marcaría la vida de tal manera como para recordarla cuatro años después de mi graduación.

En segundo se formó la columna vertebral de mi amistad incondicional con gente como Luis Enrique Retuerto y Brian Malca, dos grandes amigos en las buenas y en las rebeliones.

Jaja, como olvidarlos muchachos si en segundo de secundaria desarrollamos nuestra capacidad de liderazgo, pero negativo. Siempre dispuestos a levantarnos por lo que creíamos justo y hoy años después no es ni justo ni injusto, sino es simplemente parte del pasado.

Cuando esperábamos tan entusiastas las olimpiadas y en nuestras mentes solo cabía la posibilidad de ganar.
Si ganábamos celebrábamos y si perdíamos no solo lo lamentábamos y llorábamos, sino también contábamos los días para la revancha del siguiente año.

Justamente fue en las olimpiadas que sentencié al amigo Brian al banco de suplentes. Es conocido que en algún momento de mi adolescencia hice las de arquero dispuesto a volar aparatosamente para que ninguna pelota se convirtiera en gol.

Entrenábamos siempre a la hora de recreo en la cancha del local en la que no existía el lateral.
Hacíamos triangular con todos los grados y recuerdo que más de una vez le ganamos hasta a los de grados mayores.

Imposible olvidarme que fui el precursor de la gastritis de Eduardo Robles, porque  le picaba el almuerzo casi todos los días.
Algo parecido pasó con Diego Tordoya, que se escondía de mí para comer los deliciosos potajes de su abuela, conocida por la promo como "La abuelita".

Cuando me jactaba de haber sido el primero en la promo que debutó profesionalmente en las canchas de los tabúes y el sexo - tal vez sea indiscreto escribiendo esto pero los consideré apto-

Todo eso fue en el año 2005, un año inolvidable y que cada vez que lo recuerdo me vienen las ganas de hunmedecer las mejillas con lágrimas de felicidad.

En el año 2006 me cambié de colegio debido a una matrícula condicional el año anterior. La razón: Mala conducta. Era una joyita de aquellas. El castigo a las rebeliones y mala crianzas fue un año lejos de mis amigos, en un colegio de Monterrico del que también guardo buenos recuerdos, pero que son parte de otra historia.

Por el 2007, volví para cuarto de secundaria. Justamente ese fue el año del inicio de la expansión del alumnado. De un salón, ese año se crearon dos más.

Es asi que llegó gente valiosa como Enrique Caravedo, quien con lo demostrado en esos tiempos más lo hecho anoche se logró graduar, pero como la persona más idiota de la promoción. Como olvidarte, Kikin, si tu risa era más contagiosa que la mía y eras tan malo a la hora del soccer.
Eso sumado a tu hinchaje por SportingCristal, que en más de una ocasión te puso en aprietos ligados al bullying.
Si pues, porque a Kike le hacíamos un bullying sano, de amigos. Era el punto y vaya que lo sigue siendo.
Giovanni Roggeri, vecino de Enrique, se unió también ese año. Llegaban y se iban juntos siempre hasta que Kike se enamoró.

En cuarto de secundaria también llegó Rolando Vinces, proveniente del colegio de la vuelta. Rolo se metió a la gente al bolsillo rápidamente por su habilidad para hacer amigos y por la disposición que había en su casa todos los fines de la noche para el fullvaso. Grande Rolito, siempre fuiste un buen anfitrión y en tu casa había espacio para todos.

Bilmer Paz también llegó ese año. Un grande en todo sentido, el amigo Paz.
Adicto a los sanguches del Taco Tico luego de cada fiesta, Bilmer cayó bien desde un principio y al poco tiempo incluyó a su primo "Osito", cuyo nombre nunca lo he sabido y que sin duda alguna ha sido una de las personas que a más reuniones nuestras ha ido sin ser de la promo. Buena punta también el "Osito".

Si comenzara a describir a cada persona que conocí ese año, tal vez no terminaría nunca. Disculpen los ausentes.

2008, el último año, la nostalgia llegaba con más fuerza cada mañana por el simple hecho de saber que cada día estábamos más cerca a la salida. Ese año de tres salones nos convertimos en cinco.
Nos cambiaron de local porque Pamer compró el terreno del colegio de la vuelta. Si, ese colegio donde Rolando había estudiado antes y que nos dio el honor de ser su primera promoción.

La primera promoción del Pamer Contisuyo no tuvo viaje de promo, pero si una fiesta que dio que hablar.
Fue en el Casino de Miraflores y según el contrato la fiesta debía culminar a las 3 am.
No era problema, pues Rolito por enésima vez puso su casa, en la que nos esperaba un arsenal de licor que posteriormente se movilizó a la casa de Diego Rivera, donde nos juntamos con más gente y bebimos hasta pasada las 7 am.
Como olvidarme de ese día si me dieron los "diablos azules" por tomar vodka con agua de caño a falta de jugo de naranja.

Esa fue la última vez que vi a mi promoción legalmente. Los pequeños reencuentros fueron paulatinos e íbamos diez o quince personas a tomar hasta morir y echar de menos al resto.

Hasta anoche, que Brian Malca puso su casa para el I REENCUENTRO DE PROMOCIÓN "AMICI DE COURE". Cuarenta o cincuenta personas se hicieron presentes. Si bien más de cien no fueron, con los que fueron ayer fue suficiente como para recordar aquellos dichosos años por algunas horas.

Fue un gusto ver a Luis Enrique enamorado de la que ahora es la madre de su hijo.
Fue un gusto ver a Rolito más enamorado que de costumbre.
Ver a la "China Cecilia", ya no tan bailarina como antes. Tal vez porque faltó "Huevito" con el saco de su abuelo. Si, ese que llevó a la fiesta de promoción y que hablando a cara pelada le quedaba tan mal.
Brian y su histeria cuando Kike orinó en la cochera argumentando que no aguantaba más las ganas.
A Fito, el más pequeño de la promoción, que una vez más apeló a las costumbres de bailar con las mujeres trepado de algún muro.
A Bilmer con el cuello como siempre y para variar con el "Osito".
A Eduardo Robles, que por cierto se fue sin despedirse de mi.
A Edwin Centti. Si, que bailó toda la noche con un ex amor. 
Un gusto ver la borrachera de Luis Siu. Realmente impresentable, el compañero.
Un gusto ver a Ale y Kathy, según ellas ya distintas, pero para mí siguen siendo igualitas.

En fin. Me hubiera gustado mencionarlos a todos, pero resulta imposible, más aún sabiendo que yo no estaba tan sano que digamos.

Gracias, chicos.
Gracias por convocar a los mejores recuerdos de mi vida siquiera una noche.
No sé si tendrán que pasar cuatro años más para volver a juntarnos, pero si sé que nos juntemos o no, ustedes ya se volvieron inolvidables para mí.

Apago la luz.

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F. 


"La foto la dejo de tarea para el corazón". 















sábado, 4 de agosto de 2012

CALCULANDO EL INSOMNIO

Los buena música y los cigarrillos me han hecho adicto a la madrugada.
Una madrugada que siempre acaba al promediar las cuatro cuando cierro los ojos con tanto sueño y no muchos sueños para pensar.

Siempre, pasada la medianoche se va el buen humor recaudado con la rutina y le cede la posta a la nostalgia, una nostalgia que no tiene motivo ni protagonista, pero que al fin y al cabo es nostalgia.
¿Soledad? Imposible, si jamás me he sentido solo.
¿Depresión? Tampoco, pues la sonrisa es mi mejor herramienta
¿Cojudez? Es lo más probable.

Soy noctámbulo. Si, esa debe ser la razón de estos días que terminan cuando la gente normal casi empieza otro.
Noctámbulo por las malas costumbres. Una de ellas pensar con la luz apagada, durmiendo para el resto, pero pensando para mi solo.
Malas costumbres que me encantaban, pero que me han comenzado a aburrir.

Me aburro rápido y me canso mucho más rápido. He ahí mi peor defecto, creo.
Estoy harto de haber hecho lo mismo desde hace algún tiempo hasta aquí.
Harto de calcular lo incalculable y por las mañanas despertar con el falso lema de "Veamos que me depara este día", cuando realmente yo mismo ya lo había calculado el día anterior.

Saben, traté de combatir mi insomnio hace algunas noches. Pero los cinco sueños que tuve esa vez, y que por cierto ya olvidé, no son dignos de repetirse.
Tan irrepetibles que busco cansarme hasta donde pueda para dormir sin soñar.

Justo anoche conversaba con unos amigos que decían que escribir este tipo de columnita en la que uno narra algunas cosas puede ser objeto de estudio de siquiatras y similares.
Tranquilo, doctor. Yo ya calculé que moriré a los cuarenta y dos...

Pero esa es una historia ya contada anterioremente...

Apago el cigarrillo. 

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F. 

Sé que a veces es aburrida "la experiencia de este autor".
Pero esta vez era justo y necesario. Sobretodo necesario.










viernes, 27 de julio de 2012

AMORES DE BARRA: LOS 77 DE MUNICIPAL

Deportivo Municipal, el equipo del que soy hincha, cumple hoy 77 años de vida institucional.
No encontré mejor manera de homenajear este sentimiento que recordando algunas amistades del cemento, de esa tribuna que hoy es de Liga, pero que pronto volverá a ser de primera.

Por mi tío Nimis, la única persona que influyó para que yo sea hincha del "Muni".
La familia lo ha alejado de la tribuna, pero se le nota en el brillo de los ojos que el sentimiento sigue intacto.

Por la gente del "Cono Sur", mi primer grupo en la barra por el año 2005. Por "Chiki", "Javier G", "Aldo", "Krystofer", "Oyarce", "Cotorro", "Diablo" y compañía.

Por "Parrillada" y los lapos que me da cada fin de semana desde los inicios.

Por "Meche" y  las entradas cuando uno estaba misio.

Por "El Zorro" Portilla y sus goles en el ascenso.

Por Felix Paz y "Los Locos de Siempre.com"

Por Jorge Cabello y "Pasión Edil" que varios años después sigue por los 6.20 de Ovación.

Por el Pitt y lo que en algún momento fue SentirBasurero.com

Por Brayan Blanco, su papá y la pasión que los llevó a todas las canchas. 

Por Omar Cuya, Ángel Muchotrigo y compañía, quienes defendieron los colores en los momentos más difíciles, cuando la hidratación era con agua de manguera y los entrenamientos eran en una cancha de Fútbol 7 por falta de presupuesto.

Por Pepe Córdova, quien me llevó a trabajar en el club por el año 2010.

Por Giancarlo Soto, Paul Reyes, Juan Goyoneche y el comando técnico de dicha campaña, quienes apoyaron a este sujeto tácito en los momentos difíciles. 

Por Mario "Turuleca" Riofrío y los descuentos en los caldos de gallina por el simple hecho de ser hincha del "Muni".

Por el "Tío Munra", quien me busca cada vez que está por la universidad y hablamos media hora de fútbol amateur.

Por César Ferreyros, quien a pesar de la edad sigue gritando los goles de Municipal con su bandera de palo y su clásico gorro.

Por Daniel Salinas, que perdió la pierna tras la mordedura de un perro en el intento de ver un partido desde el cerro colindante del Estadio San Martín.

Por el "Negro Giuliano" y los seis o siete más que se revelaron con los viejos y se fueron a la popular varios años atrás.

Por "La Banda del Basurero", por ser mi familia cada domingo pre y post partido.
Por las pichangas en el "Chino Vásquez", por las reuniones en "El Hongo", por las veces que se lloró juntos y por las aventuras que están por venir.

Por el Centro Deportivo Municipal, que 77 años después de su aparición ha perseverado en sus incanzable lucha por volver...

Y como diría "El Chino Percy": ¿Por qué la quieres tanto?
- Bastante, chino. Bastante.

Metafórico Intenso. El Autor - Renzo F.

Te llevo en la piel, Franja de mi vida.